Nuevo año, nuevos propósitos

Nuevo año, nuevos propósitos

Esos que nos hacemos al inicio del año y que tan difícil nos resulta cumplirlos.

Para conseguirlo lo más seguro es que tendremos que cambiar algún habito por otro mejor, o desarrollar uno de nuevo y eso requiere mucha voluntad, constancia, rutina repetición…

Aunque parezcan muchas cosas, la ventaja es que dicen que, si se hace durante unos 30 días ininterrumpidos, se adquiere un hábito. Visto así no parece tan difícil.

Pero también tenemos que ser realistas y ver si es posible alcanzar aquel propósito o deseo.

Porque a veces hay situaciones desagradables en nuestra vida que no estará en nuestras manos cambiarlas y esas hay que aceptarlas.

Pero, aun así, siempre disponemos de recursos “gratuitos” al alcance de todos para hacer que nuestro día a día y el de los demás sea mejor.

Como, por ejemplo, podríamos probar haciendo unas afirmaciones positivas, en presente cada mañana y practicarlo durante el día

Agregar también algunos de esos propósitos que son factibles para todos que una vez incorporados a nuestra rutina nos ayudaran a conseguir los más difíciles y concretos.

Deseo que dentro de 30 días podamos decir algo así o mejor

Gracias por este esplendido día. Lo inicio con optimismo y voluntad, eso me ayuda a realizar las tareas del día con entusiasmo y diligencia.

Estoy lleno de energía por el sueño reparador de la noche y la gasto realizando cosas provechosas y útiles, para mí y para los demás.

Mi prioridad es mantener el caudal de energía suficiente para hacer el trabajo cotidiano y además para realizar algo extra y más elevado.

Para ello me alimento lo más sano posible.

Sustituyo los pensamientos que me causan zozobra por los que me dan paz y también elijo los mejores cuando pienso en los demás.

Hablo cuando es necesario y selecciono cuidadosamente las palabras que pronuncio para no herir a nadie.

Ante cualquier circunstancia evito que mi reacción sea automática; me mantengo sereno, miro la parte positiva que contiene la situación y la lección que tengo que aprender sobre ello.

Esto me da serenidad para actuar con lucidez, sin estrés y sin que me dominen las emociones.

Porque, no son las circunstancias favorables las que me dan placer duradero y me llenan de energía, ni me dejan sin ello las desfavorables. Eso solo depende de mi respuesta y actitud frente a cualquiera de ellas.

Feliz año

 

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