Trabajo en equipo

Si el empleado y la pequeña y mediana empresa no encuentran la forma de unirse y trabajar en equipo ayudándose mutuamente. Arrimando el hombro las dos partes, pero repartiendo también entre todos cuando hay ganancias, será muy difícil que todos tengamos trabajo en adelante e imposible como desearía y necesita tenerlo el trabajador.

¿Y por el otro lado quien es el valiente que se atreve a montar un negocio a pesar de los últimos cambios laborales que favorecen al empresario? Pues, en vista de los resultados, debe ser que no le ven tantos beneficios como algunos creen el ser empresario.

Muchas de las personas que no tienen trabajo actualmente les sería imposible montar su propio negocio, por no tener las aptitudes necesarias, no disponer de recursos económicos y porque el gobierno se ensaña para ponérselo lo más difícil posible a los pequeños empresarios, para ofrecerles a los grandes en bandeja toda clase de facilidades. Esos grandes aun aspiran a serlo más, para dominar todo. Se unen, hacen toda clase de pactos entre ellos y lo más preocupante parece ser que los gobiernos y entidades relacionadas con el trabajo son títeres en sus manos.

Tenemos que conseguir eliminar el despilfarro de entidades innecesarias y menguar el poder de las grandes corporaciones. Con la unión de los pequeños lo podemos conseguir, somos muchísimos más que ellos.

Para comenzar, comprender que operario y empresario se necesitan mutuamente. Entonces, si estamos de acuerdo que para funcionar bien las empresas y operarios deberían formar un equipo, creo que hay dos entidades que no son necesarias ya que su misión parece que sea,  poner a unos en contra de otros y que no se ganan para nada el dinero público que se invierte en ellas. ¿Para qué sirven la patronal y los sindicatos? ¿No sería mejor  que hubiese una única entidad que buscara la forma de poner equilibrio entre el empresario y trabajador? ¡Y algo importante!, que cobrara solamente si obtenía resultados. ¿Cómo van a esmerarse en su trabajo esas entidades (y muchas otras) si cobran igual, lo hagan bien o mal, trabajen o no trabajen?

Está muy claro que tendremos que espabilarnos por nuestra cuenta más de lo que pensamos. Además, todos sabemos que no puede haber trabajo para todos tal como desearíamos, así que aparte de eliminar gastos inútiles como el descrito arriba, tendremos que realizar también, empresas y trabajadores cambios interiores y exteriores, cambiar conductas, formas de relacionarnos, también aprender a colaborar, trabajar más y mejor, y algo importante, en equipo, en armonía, repartiéndonos lo bueno y lo no tan bueno.

También tenemos que pensar en organizar  algo adecuado para los  colectivos que no podrán trabajar, por enfermedades provocadas por la misma crisis, como las depresiones, ansiedad… La droga, la bebida, tan extendida actualmente también les impedirá a muchos entrar de nuevo al mundo laboral. Luego tenemos a colectivos con mucha dificultad de encontrar empleo, como personas que han estado en centros de rehabilitación, expresidiarios…

Todas estas personas que tienen esas enfermedades o problemas, necesitan cuidados, necesitan alimentarse y si sus familias no pueden ayudarles y el gobierno se desentiende de ellos, somos toda la sociedad que tenemos que prestarles ayuda. Son personas como nosotros que tal vez, de niños o jóvenes, cuando más lo necesitaban no encontraron apoyo, cariño, sino indiferencia o tal vez malos tratos, probablemente la causa de llevarlos posteriormente por un camino equivocado.

¿Cómo hacer frente a esos problemas que ya tenemos y que pueden aumentar aún más? Pues, hay que canalizar y aprovechar bien los recursos que tenemos, producir más y  ser los mismos necesitados quienes  realicen los trabajos para poder autoabastecerse,  para que como mínimo, lo básico para ellos no tengan que mendigarlo ¡Y se puede, evidentemente, pero entre todos!

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.