Afrontar y adaptarnos a la crisis para salir de ella

Casi todos tenemos muy claro quienes son los culpables de la crisis económica. De lo que no tenemos ni idea es de quien nos sacará de ella. ¿Qué hacemos entretanto?

Los días van pasando, las cosas empeoran y las víctimas protestamos con más fuerza. Pensamos que así solucionarán este caos, pero estamos muy equivocados. No lo harán, los motivos deshonran a la mayoría de políticos y similares, citaré solo el más suave. “Porque no saben cómo hacerlo”.

A los que han ostentado el poder hasta ahora les ha faltado sabiduría, esa que hace que al gobernar se piense en el bien de todos y no en el propio y el de los suyos solamente. Ese mal por desgracia también esta  extendido en menor medida a muchos de nosotros.

¿Qué pasa cuando por obligación hay que invertir el proceso, cuando en lugar de ir creciendo tenemos que ir menguando? Eso no nos lo enseñaron,  pero lo aprenderemos, qué remedio. Podemos optar por lo inadecuado y doloroso, deprimirnos y no hacer nada, o algo más conveniente y útil, adaptarnos en lo posible, buscar soluciones alternativas entretanto y modificar algunas de nuestras conductas. Algunos de nosotros hemos vivido una abundancia irreal y ahora se están colocando en su lugar las cosas y el ajuste produce mucho dolor.

Muchos de nosotros hemos recibido unas creencias del entorno familiar, social y educativo de que la felicidad está en ser mejor y tener más de lo que sea: ser mejor en lo académico, mejor en imagen, en conseguir un empleo excelente (si puede ser trabajando lo mínimo), bonitas casas, coches… Esas metas son positivas, pero siempre que vayan acompañadas de deseos y acciones que son imprescindibles para una vida plena. Estudios brillantes para tener más conocimientos y luego revertirlos positivamente tanto en la sociedad como en nosotros. Buena  imagen social  por haber sido compasivos,  magnánimos, sencillos, solidarios…. Disfrutar trabajando y dar siempre más de lo que se pide si eres empleado. Si eres jefe/propietario, ser honesto y tener empatía con los rangos inferiores/operarios. No acumular  riquezas  para conseguir más poder y oprimir a los demás.

Ahora se nos presenta la ocasión de modificar algunas conductas, unos pocos lo harán voluntariamente, muchos obligados por las circunstancias.

Las personas básicamente necesitamos tener una vivienda, vestirnos y poder comer. De eso hay para todos, visto la cantidad de viviendas cerradas y los alimentos que se destruyen en nuestro mundo, o que algunos acaparan para luego obtener más beneficios. ¿Cómo se puede solucionar para que lo básico, como mínimo, les llegue a todos? ¿No deberíamos prepararnos y hacer algo útil por si  empeoran más las cosas? ¿Qué pasará si en los comedores sociales no pueden atender a todos? Siempre hay alternativas si deseamos de veras encontrarlas.

¿Qué puedo hacer si no tengo trabajo, ni ingresos económicos, ni familia o amigos que puedan ayudarme? Hay muchas personas y familias que se preguntan esto. Los que todavía no estamos en esa situación desesperada deberíamos ayudarles a encontrar alternativas.  Aunque nuestra idea parezca utópica, no la desestimemos, si se ha planificado para beneficiar a todos por igual, puede dar un buen resultado.

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